su compra


0 libro(s) - AR$0.00 Euros Dólares US
0 libro(s) - U$S0.00 Euros Pesos
0 libro(s) - €0.00 Pesos Dólares US
Usuario: Clave:
Registrarse
Facebook Twitter domingo 23 de septiembre del 2018 23-09-2018

Home > Biografía

Biografía

foto del                         autor

SUSANA ZANETTI

Nombre completo

SUSANA ZANETTI

Ocupación

Editora


A Susana Zanetti
Por Jorge Monteleone
En el día de hoy, 20 de agosto de 2013, murió nuestra querida Susana Zanetti. El verbo
parece desdecirse sólo con imaginarla: era profunda, enconadamente vital, brillante e irónica,
minuciosa en el saber y apasionada, beligerante, precisa, incansable.
Fue para muchos de nosotros una gran profesora en su altísimo don de ser esa gran lectora
de la literatura de Latinoamérica en una dimensión universal. La recreadora de aquello que llamó el
“archivo minucioso” en la tradición de Pedro Henríquez Ureña y de Ángel Rama. Lectora de un
canon latinoamericano que construía y reconstruía cada vez. Así se llamó la compilación de sus
textos que hizo Mónica Marinone: Leer en América Latina. Y La dorada garra de la lectura, su
gran libro de crítica literaria, dice en ese título el modo particular en el cual ejercía ese don. Cada
uno tendrá sus múltiples anécdotas acerca de su profunda actividad intelectual, su veloz ironía, sus
opiniones contundentes que no esperaban el beneplácito del acuerdo sino la punzada del
inconformismo, con esa especie de elegancia bravía que llevaba como nadie. Yo recuerdo cómo se
refería a Rubén Darío o a José Martí, como si fueran poetas que todavía reinaran, perfectos e
incesantes y revolucionarios, y a la vez familiares e inmediatos. Hablaba de ellos con fervor y
temblor. No es una figura retórica: era una lectora material y real que nos inspiraba y obligaba a leer
como si ejerciéramos una gesta privada que a la vez tuviera los ecos históricos del continente. La
literatura como un acto ético. Por eso fue también una enorme editora en esos proyectos de alta
cultura popular creados por Boris Spivacow, que nos formaron, sobre todo, en los años de la
dictadura: Eudeba y, de un modo ejemplar, su trabajo enorme en el Centro Editor de América
Latina. En el prefacio a ese libro que hablaba de las “Lectoras y lectores de novelas en América
Latina” escribió: “Trabajé en Eudeba y en el Centro Editor, en las colecciones populares de
literatura argentina e hispanoamericana. Contribuimos, creo, a la conformación del público lector de
las últimas décadas. Cuando dirigía la colección Las Nuevas Propuestas, continuación de la
Biblioteca Argentina Fundamental que acompañaba la segunda edición de Capítulo a mi cargo,
recuerdo que se me iba la vida en lograr una nueva edición de Muerte y transfiguración del Martín
Fierro de Martínez Estrada, para dar un ejemplo entre muchos otros, y siempre me ha quedado
flotando una pregunta sin respuesta: ¿Qué sabía yo de los deseos del público? Tratando de
desbrozar apenas este problema escribí este libro”.
Escribo estas líneas veloces, que parecen muy formales sólo para disimular la tristeza,
aunque a la vez siento alegría cuando la imagino y la tengo presente. Soy uno más entre sus cientos
de alumnos, que le agradecemos.