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El Papa declaró
beato a Ceferino Namuncurá
Benedicto
XVI firmó hoy el decreto en el que establece la beatificación del indígena
argentino que murió en 1905. Una junta médica del Vaticano consideró que la
sanación de una mujer enferma no tenía explicación científica y se trató de
un milagro por la intercesión de Ceferino.
El Papa
Benedicto XVI firmó hoy el decreto en el que se establece la beatificación del
argentino Ceferino Namuncurá, marcando así el primer paso en el camino de la
santidad.
Namuncurá
-un indio mapuche nacido en la ciudad rionegrina de Chimpay el 26 de agosto de
1886 y fallecido en Roma el 11 de noviembre de 1905- se convirtió así en el
primer beato netamente argentino y también en el primer indígena en alcanzar
esa condición en el país.
Con el
nombramiento, numerosos devotos y la congregación
salesiana -a la que pertenecía Namuncurá- concretan un sueño anhelado
durante décadas. La ceremonia de beatificación se
realizará el 11 de noviembre en Chimpay.
Para que un católico llegue a los altares es necesario probar mediante un
minucioso estudio de su trayectoria que vivió las virtudes cristianas "en
grado heroico". Si es así, el candidato es declarado
"venerable". Luego, hace falta reconocerle un milagro para que sea
beato y otro para santo.
Para acceder a la beatificación, una junta médica del
Vaticano estudió el caso de una mujer cordobesa que estaba enferma de cáncer
y pidió intensamente la intercesión de Ceferino ante
Dios para salvarle la vida. Y la mujer se curó. Es más, pudo volver a
concebir.
La junta médica
consideró que la sanación de la enfermedad que padecía
la mujer no tenía explicación científica. Fue un milagro gracias a la
intercesión de Ceferino.
Namuncurá es
hijo del cacique Manuel Namuncurá y de la cautiva chilena Rosario Burgos. En
1903 decidió su vocación sacerdotal, pero por razones de salud los salesianos
lo trasladaron a Viedma, en donde fue pupilo del colegio San Francisco de Sales.
Allí monseñor Juan Cagliero, fundador de la obra de Don Bosco en la Patagonia,
tomó a Namuncurá como ahijado en 1898.
El religioso
llevó a Namuncurá a Italia para que sea tratado de tuberculosis y para
completar su formación teológica. Pero en mayo de 1905 murió y sus restos
fueron repatriados en 1924.
Nota
extraída del diario Clarín, URL: http://www.clarin.com/diario/2007/07/06/um/m-01451988.htm
  
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