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Michel Onfray,
el filósofo
francés que desafía a los círculos académicos

Disconforme con el modelo
educativo tradicional, creó una universidad donde no toman exámenes ni dan títulos.
Sus textos combinan la filosofía con la gastronomía, la religión, el
anarquismo y la búsqueda del placer.
Hay una universidad en la ciudad
de Caen, Francia, donde un filósofo llamado Michel Onfray dicta clases ante
auditorios masivos. No son alumnos tradicionales, son personas que van a la
universidad a aprender sin buscar títulos sino saberes finamente seleccionados.
Ese espíritu es el que rige la escritura de este pensador que se mantiene
alejado de los círculos académicos, a los que suele defenestrar. Produce
textos libres que combinan filosofía con gastronomía, religión, anarquismo,
historia y la búsqueda del placer, entre otras disciplinas y ocurrencias.
Muchos de esos libros (escribió más de cuarenta) se han editado aquí o
importado y se leen apasionadamente. Tan sólo durante el año 2007 se
publicaron cuatro: La
filosofía feroz (Libros del Zorzal); La
potencia de existir. Manifiesto hedonista (De la Flor); El
cristianismo hedonista. Contrahistoria de la filosofía II y Las
sabidurías de la antigüedad (Anagrama). Hay un interés creciente
en su pensamiento y en su actitud antiintelectual que seduce y multiplica
lectores argentinos.
En los 90 algunos de sus libros comenzaron a circular: La
razón del gourmet y El vientre de los filósofos,
por ejemplo. Esa ocurrencia de analizar desde la filosofía los hábitos
culinarios llamó la atención y su nombre comenzó a circular en librerías,
facultades y círculos de discusión filosófica por fuera de las universidades.
Después se conoció un muy entretenido libro sobre la vida de los filósofos cínicos
y de Diógenes en particular, Cinismos.
El ateísmo y el hedonismo son los temas que ocupan su pensamiento desde
siempre.
El libro Tratado
de ateología vendió 200 mil ejemplares sólo en Francia y también
provocó reacciones subidas de tono por parte de todo tipo de grupos religiosos.
Se publicaron tres libros que intentaban rebatir sus postulados y también se
abrió un blog titulado "Contre Michel Onfray". Allí hacen cola
intelectuales y creyentes en general para pegarle a Onfray. Dice el blog: "Michel
Onfray, nacido en 1959 (después de JC) pretende desquiciar todo. Inspirado en
las corrientes de ideas marxistas y nietzscheanas, predica la descristianización.
Sus propuestas son virulentas, cultiva el desprecio, propaga ideas calumniantes
y blasfemas". Se podría decir que también se encargó de historizar el
placer o su carencia. El suyo también es un camino para fustigar al
cristianismo y al mismo tiempo rescatar, en El cristianismo hedonista, a santos
heréticos y sabios licenciosos cristianos que participaron de banquetes
sexuales.
Onfray tuvo una infancia muy dura, sin familia. Gracias a la filosofía se
repuso de un duro comienzo: "La filosofía me permi tió sobrevivir a la
tragedia que fue para mí ser enviado a un orfanato por mis propios padres
cuando yo tenía diez años. Los libros, la lectura me salvaron en ese momento y
después, me garantizaron la salvación nuevamente en mi adolescencia, cuando la
filosofía funcionó en mí como el sentido, la verdad, la certeza, la razón
que nadie me había transmitido: creo que la filosofía es una terapia, lo que
siglos de filosofía mostraron, siempre que no fueran cristianos...", dice
desde Argentan, su ciudad natal.
Onfray utiliza una ametralladora de ideas. Son metrallas tan celebradas como
resistidas. Lectores apasionados como enfurecidos lo leen.
  
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